jueves, 1 de mayo de 2014

Perfil del activista bienestarista

     El activista bienestarista es una persona enfocada en la solución efectiva de problemas, y para ello consideramos muy deseable la confluencia de ciertas características personales que faciliten esa labor. Entre ellas proponemos las siguientes, de acuerdo al campo de acción preferido, ya sea el político o el científico.
     El bienestarista político:
     -Acepta que la búsqueda del bienestar es el norte que rige la existencia del ser humano, y está dispuesto a consagrar su vida a la consecución del mismo, para su beneficio personal y beneficio del colectivo.
     -Utiliza como lema principal en la búsqueda del bienestar, la simple fórmula de hacer las cosas bien hechas.
     -Entiende que la primera actitud que debe cultivar, porque de ella dependen en gran medida sus logros, es la de aprender a conservar la calma frente a cualquier circunstancia. Sabe que las decisiones apresuradas, tomadas al calor de un disgusto, un temor o incluso una alegría intensa, pueden tener consecuencias muy perjudiciales, en ocasiones de por vida.
     -Se rige por los valores positivos y el sentido común. Sabe que la honestidad, la puntualidad, la responsabilidad, la urbanidad, la cortesía y el resto de los valores comúnmente aceptados como positivos, junto con el innato sentido de lo que está bien y está mal, generalmente redunda en resultados beneficiosos para sí y para el prójimo.

     -Utiliza el disgusto de manera constructiva. Frente a las situaciones negativas del día a día, o las agresiones de otras personas, acude al disgusto calmado como estrategia mental  y actitudinal para llenarse de energía y salir adelante, antes que dejarse llevar por la  tristeza , la cual deprime e inhabilita para la acción.
     -Cultiva la autoestima. Vigila su apariencia personal y la de su entorno; cuida su salud; saca provecho del tiempo pasado en filas de espera o viajes de rutina, leyendo, escribiendo, escuchando música, viendo películas; no acepta malos tratos de nadie.
     -Es irreverente. Considera a todos los seres humanos como sus iguales, y nunca como sus superiores. Rechaza el uso de títulos tales como su santidad, su alteza, su eminencia o comandante supremo.
     -Es de mente abierta. Sabe que no posee verdades absolutas; escucha con atención al prójimo, y, cuando  necesita rebatir alguna opinión, lo hace con cortesía sin entrar en discusiones interminables frente a posiciones intransigentes. Acepta y asume las críticas constructivas bien sustentadas.
     -No milita en partidos políticos. Puesto que su función es la de orientar la actividad pública en beneficio de todos, no participa en agrupaciones partidistas  que tradicionalmente  utilizan como estrategias para llegar al  poder  la negación de las virtudes y logros del adversario, así como la manipulación del electorado y la confrontación, lo cual entorpece en gran medida la búsqueda de soluciones.
     -Es agnóstico o ateo. No obstante creer en el bien, practicarlo, y consagrar su vida a éste, lo hace sin ninguna etiqueta religiosa, puesto que proverbialmente las religiones se excluyen unas a otras generando conflictos que, al igual que ocurre en política, obstaculizan mucho la búsqueda de soluciones. Por no ser religioso, solo confía en que el desenlace de los eventos será el producto de sus propias acciones.  
     -Practica la No Violencia. Destierra la violencia de su mente, su vocabulario y sus acciones. Sabe que la violencia genera violencia, y que la violencia gratuita usualmente crea más problemas que los que resuelve. No tiene pensamientos destructivos; no utiliza descalificaciones contra nadie; no alza la voz;descarta el uso de términos bélicos y no participa en acciones dirigidas a dañar físicamente a personas o bienes. No obstante lo anterior, cree en la legítima defensa y en el derecho a rebelarse cuando, por motivos innobles, se atente gravemente contra sus derechos humanos fundamentales.
     -Es transparente. Como todos sus actos en la búsqueda de solución a problemas colectivos son de buena fe, y en favor del bien común, no conspira ni mantiene reuniones o conversaciones secretas. Sus movimientos están abiertos al escrutinio público, incluyendo los cuerpos de seguridad.
     -Es frontal. Cuando tiene que efectuar  reclamos, lo hace directamente ante ante la instancia respectiva, sin afectar a terceros.
     -No divaga. Su verbo y  sus acciones se circunscriben a los asuntos relacionados con el problema específico en cuya solución esté interviniendo.
     -Es estudioso. Sabe que el conocimiento otorga fortaleza, y por ello maneja los textos legales y las informaciones relacionadas con los temas en los que va proponer soluciones.

    -Practica la Cero Tolerancia.  Siempre que es testigo de una injusticia importante o un abuso de poder flagrante, interviene calmadamente para colaborar con el restablecimiento del derecho infringido.


El bienestarista científico:
     - Investiga sobre  fuentes renovables de energía y materiales ambientalmente seguros, así como las relaciones humanas, para diseñar y construir asentamientos urbanos en los cuales el manejo de los recursos naturales se dirija a proporcionar bienestar, tomando como parámetros la sustentabilidad a perpetuidad y el trato digno a las personas.

     

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